El repunte de la caficultura colombiana durante junio refleja una recuperación tras varios meses afectados por las lluvias. Sin embargo, la producción, las exportaciones y el año cafetero continúan mostrando cifras negativas que mantienen la preocupación entre los productores.
La producción de café en Colombia registró una importante recuperación durante junio de 2026, al crecer un 43 % frente al mismo mes del año anterior, de acuerdo con el más reciente informe de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC). Aunque el resultado representa una señal positiva para uno de los sectores más importantes de la economía nacional, el balance acumulado del año sigue reflejando las consecuencias de los problemas climáticos que afectaron la cosecha durante los últimos meses.
Según las cifras oficiales, en junio se produjeron 1,30 millones de sacos de café de 60 kilogramos, frente a los 909.000 sacos registrados en junio de 2025. El incremento confirma una recuperación gradual de la actividad cafetera después de un período marcado por retrasos en la maduración del grano debido a las intensas lluvias que impactaron buena parte de las regiones productoras del país.
Las lluvias siguen pasando factura al café colombiano
El gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón, explicó que el comportamiento de la producción responde precisamente a esos retrasos ocasionados por las condiciones climáticas registradas durante los últimos meses.
Las precipitaciones alteraron los ciclos normales de floración y cosecha en numerosas zonas cafeteras, provocando una reducción significativa de la producción a finales de 2025 y durante el inicio de 2026. Esa situación continúa reflejándose en los indicadores acumulados, pese a la mejora observada en junio.
Durante el segundo trimestre del año, comprendido entre abril y junio, la producción alcanzó 3,06 millones de sacos, un crecimiento del 26 % frente a los 2,43 millones registrados en el mismo período de 2025. Sin embargo, este avance todavía no logra compensar las pérdidas acumuladas desde comienzos del año.
El balance anual continúa en terreno negativo
A pesar del fuerte crecimiento registrado durante junio, las cifras consolidadas muestran que la caficultura colombiana aún enfrenta un panorama desafiante.
En el primer semestre de 2026 la producción llegó a 5,58 millones de sacos, lo que representa una caída del 10 % frente a los 6,21 millones producidos en igual período del año anterior.
La situación también se refleja en el llamado año cafetero, que comprende el período entre octubre de 2025 y septiembre de 2026. En ese indicador, la producción acumula 9,28 millones de sacos, un descenso del 16 % frente al mismo ciclo anterior.
Si se analizan los últimos doce meses, el país produjo 13,04 millones de sacos de café, una reducción cercana al 9 % respecto al período inmediatamente anterior, confirmando que la recuperación todavía no es suficiente para revertir la tendencia negativa.
Exportaciones también muestran señales de desaceleración
El comercio exterior tampoco ha escapado a las dificultades del sector cafetero.
Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones colombianas alcanzaron 5,23 millones de sacos, una disminución del 18 % frente al mismo período de 2025. La menor disponibilidad de café para exportación ha reducido los envíos a los mercados internacionales, afectando uno de los principales generadores de divisas para el país.
En contraste, las importaciones estimadas durante los últimos doce meses se ubicaron en 1,57 millones de sacos, mientras que el consumo interno permaneció relativamente estable, con un estimado de 2,31 millones de sacos.
El reto ahora no solo es producir más
Aunque las cifras de junio fueron recibidas con optimismo por el sector, los desafíos para los caficultores no terminan con la recuperación de la producción.
En las últimas semanas, representantes del gremio han expresado preocupación por la caída de la tasa de cambio, ya que un peso colombiano más fuerte reduce los ingresos que reciben los exportadores al convertir a moneda nacional las ventas realizadas en dólares. Este factor podría afectar la rentabilidad de miles de familias cafeteras, incluso si la producción continúa recuperándose durante el segundo semestre del año.
A ello se suman los altos costos de producción, las variaciones del precio internacional del café y la necesidad de fortalecer la productividad para mantener la competitividad del grano colombiano en los mercados internacionales.
La caficultura sigue siendo un pilar de la economía colombiana
El café continúa siendo uno de los productos agrícolas más representativos del país y una fuente de ingresos para más de medio millón de familias que dependen directa o indirectamente de esta actividad.
La recuperación observada durante junio ofrece una señal alentadora para el sector, pero los indicadores acumulados evidencian que la caficultura todavía enfrenta importantes desafíos para recuperar plenamente los niveles de producción registrados en años anteriores.
El comportamiento de las cosechas durante el segundo semestre será determinante para establecer si el repunte de junio marca el inicio de una recuperación sostenida o si las condiciones climáticas y económicas seguirán limitando el crecimiento de uno de los sectores estratégicos para la economía nacional.
