Durante una mesa de empalme en Norte de Santander, el presidente electo anunció una política de seguridad de mano firme contra los grupos armados ilegales y presentó los primeros lineamientos de su estrategia de descentralización y control territorial.
En uno de sus pronunciamientos más contundentes desde su elección, el presidente electo Abelardo De la Espriella envió un mensaje directo a las organizaciones armadas ilegales que operan en la región del Catatumbo y anunció lo que calificó como el inicio de una nueva estrategia de seguridad para el país.
Durante la primera mesa de empalme territorial realizada en la ciudad de Cúcuta, el mandatario electo dio un plazo de un mes para que se entreguen alias «Alfred», señalado como uno de los principales mandos del Frente de Guerra Nororiental del ELN, y alias «Andrey», identificado por las autoridades como cabecilla del Frente 33 de las disidencias de las antiguas FARC.
«Tienen un mes para entregarse; de lo contrario vamos a ir por ustedes y les vamos a dejar caer todo el peso de la ley y del Estado de Derecho«, afirmó De la Espriella durante el encuentro, en el que participaron el gobernador de Norte de Santander, alcaldes de los 40 municipios del departamento y varios integrantes del gabinete que lo acompañará a partir del próximo 7 de agosto.
Un cambio en la estrategia de seguridad
Las declaraciones del presidente electo marcan un contraste con la política de paz impulsada por el gobierno saliente, que privilegió procesos de diálogo con distintos grupos armados ilegales.
De la Espriella ha manifestado durante la campaña y en sus primeras intervenciones públicas que su administración priorizará el fortalecimiento de la Fuerza Pública, el restablecimiento del control territorial y la persecución judicial y militar contra las organizaciones que continúen desarrollando actividades criminales.
El Catatumbo, escenario del anuncio, ha sido durante años uno de los principales focos de confrontación armada del país debido a la presencia del ELN, las disidencias de las antiguas FARC, organizaciones dedicadas al narcotráfico y estructuras criminales que disputan el control de corredores estratégicos hacia la frontera con Venezuela.
Norte de Santander, prioridad del nuevo Gobierno
La reunión también sirvió para iniciar el proceso de construcción de la agenda regional del nuevo Gobierno.
Junto con los ministros designados, el presidente electo escuchó las principales necesidades planteadas por alcaldes y autoridades departamentales, especialmente en materia de infraestructura vial, salud, educación, seguridad, turismo y desarrollo económico.
Aunque reconoció que el próximo Gobierno enfrentará importantes restricciones fiscales, De la Espriella sostuvo que la transformación del Estado dependerá principalmente de la capacidad de gestión y de la voluntad política.
«Más que dinero, lo que necesita un país para transformarse realmente es la voluntad política«, aseguró durante su intervención.
Descentralización con recursos y vigilancia
Uno de los principales anuncios estuvo relacionado con el modelo de descentralización que pretende implementar su administración.
Según explicó, el Gobierno Nacional buscará transferir mayores competencias a gobernaciones y alcaldías, acompañadas de los recursos presupuestales necesarios para ejecutar proyectos sin depender de extensos trámites ante el nivel central.
«En la era del Tigre no necesitan intermediarios; tienen relación directa con la Presidencia de la República«
expresó el mandatario electo.
No obstante, aclaró que esa mayor autonomía estará acompañada de estrictos mecanismos de seguimiento para garantizar el uso adecuado de los recursos públicos.
De acuerdo con lo anunciado, la Presidencia ejercerá un control permanente sobre la ejecución presupuestal de los municipios con el propósito de prevenir hechos de corrupción y fortalecer la transparencia en la inversión pública.
Comunicación directa con alcaldes y gobernadores
Como parte de la estrategia de articulación institucional, el Gobierno entrante también anunció la creación de un canal permanente entre la Presidencia, el Ministerio del Interior y las administraciones territoriales.
El objetivo será agilizar la toma de decisiones y atender con mayor rapidez las necesidades de las regiones, especialmente aquellas afectadas por problemas de orden público o con altos niveles de rezago social.
Respaldo a la Fuerza Pública
En materia de seguridad, De la Espriella destacó el nombramiento del general retirado Jorge Enrique Mora López como próximo ministro de Defensa, decisión que, según afirmó, representa un reconocimiento a la experiencia de la Fuerza Pública y un mensaje de respaldo institucional a las Fuerzas Militares y a la Policía Nacional.
El presidente electo señaló además que la designación de un nortesantandereano al frente de esa cartera constituye un reconocimiento al departamento, una de las regiones que mayor respaldo electoral le otorgó durante los comicios presidenciales.
Un gobierno que apuesta por la autoridad y la presencia territorial
La primera jornada de empalme territorial dejó entrever las prioridades que marcarán el inicio del nuevo Gobierno: una política de seguridad orientada al fortalecimiento del Estado frente a los grupos armados ilegales, un mayor protagonismo de las regiones mediante un proceso de descentralización administrativa y un sistema de vigilancia permanente sobre el manejo de los recursos públicos.
Los anuncios realizados en Norte de Santander anticipan que la seguridad, el control institucional del territorio y la lucha contra la corrupción serán algunos de los ejes centrales de la administración que comenzará funciones el próximo 7 de agosto. No obstante, el alcance de estas medidas dependerá de su implementación y de la respuesta de los grupos armados frente al ultimátum planteado por el presidente electo.
