Analistas atribuyen el fortalecimiento del peso colombiano al cambio de expectativas sobre la política económica del gobierno electo de Abelardo De la Espriella, aunque advierten que el comportamiento del dólar seguirá dependiendo de factores fiscales, del petróleo y de las decisiones del Banco de la República.
La cotización del dólar en Colombia continúa descendiendo y ya perforó la barrera de los $3.300 por primera vez en seis años, consolidando una tendencia que, según analistas financieros nacionales e internacionales, está siendo impulsada principalmente por el cambio de expectativas que generó la elección presidencial de Abelardo De la Espriella.
Para los mercados, el inicio de un nuevo ciclo político ha reducido parte de la incertidumbre que pesaba sobre la economía colombiana durante los últimos años. El resultado ha sido una mayor entrada de capitales, valorización del peso colombiano y una disminución en la percepción de riesgo país.
El «trade político» que fortalece al peso
Economistas consultados por Bloomberg Línea coinciden en que el mercado está premiando los primeros anuncios económicos del gobierno electo.
Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, sostiene que la principal razón detrás de la apreciación del peso es la expectativa de una política fiscal mucho más disciplinada.
Según el analista, los anuncios realizados por el futuro ministro de Hacienda, Miguel Gómez, sobre una agresiva estrategia de eficiencia del gasto público y un cambio en la política energética han sido interpretados por los inversionistas como señales de ortodoxia económica, capaces de contribuir a corregir el deterioro fiscal que acumuló el país durante los últimos años.
En la misma línea, el analista financiero Andrés Moreno considera que existe un renovado interés de inversionistas extranjeros por activos colombianos, situación que ha fortalecido la demanda por pesos colombianos y reducido el precio del dólar.
No es solo política, el petróleo también juega a favor
Aunque el factor político ha sido determinante desde las elecciones presidenciales, no explica por sí solo la caída del dólar.
Otro elemento que favorece al peso colombiano es el comportamiento del mercado petrolero.
Durante el último año el precio internacional del crudo ha pasado de niveles cercanos a US$60 por barril a cotizaciones alrededor de US$80, con episodios recientes que incluso superaron los US$100.
Para una economía exportadora de petróleo como la colombiana, un mayor precio del crudo implica mayores ingresos de divisas, fortaleciendo naturalmente la moneda nacional y reduciendo presiones sobre la tasa de cambio.
Banco de la República mantiene una postura restrictiva
Otro de los factores que respaldan al peso es la política monetaria.
El Banco de la República mantiene una tasa de intervención del 12 %, uno de los niveles más altos de los últimos años, decisión adoptada para contener una inflación que continúa por encima de la meta oficial.
Las tasas elevadas hacen más atractivas las inversiones en activos denominados en pesos, incrementando el ingreso de capital extranjero y fortaleciendo la moneda local.
Sin embargo, varios analistas advierten que este efecto podría moderarse cuando el Emisor inicie un ciclo de reducción de tasas.
Goldman Sachs mantiene una visión positiva sobre Colombia
El optimismo no proviene únicamente de analistas locales. En un informe divulgado esta semana, Goldman Sachs reiteró su recomendación favorable sobre el peso colombiano y redujo sus proyecciones para el precio del dólar.
El banco de inversión considera que los factores internos tendrán un peso mayor que las recientes fluctuaciones internacionales del petróleo.
Entre esos factores destaca:
- la expectativa de consolidación fiscal;
- una política monetaria restrictiva;
- y un entorno de mayor confianza para la inversión.
Según Goldman, estos elementos podrían seguir respaldando el fortalecimiento del peso incluso después de la importante apreciación registrada en las últimas semanas.
¿Cómo impacta esto a los colombianos?
Un dólar más barato genera efectos mixtos sobre la economía. Entre los principales beneficios se encuentran:
- menores costos para importar alimentos, maquinaria y tecnología;
- reducción del precio de productos que dependen de insumos importados;
- alivio sobre algunas presiones inflacionarias;
- menores costos para empresas que tienen obligaciones en dólares.
Sin embargo, también existen sectores que pueden verse afectados.
Los exportadores reciben menos pesos por cada dólar vendido, mientras que empresas y trabajadores cuyos ingresos están dolarizados podrían experimentar una reducción en sus ingresos medidos en moneda nacional.
El reto será convertir el optimismo en resultados
Aunque la reacción de los mercados ha sido ampliamente favorable desde las elecciones presidenciales, varios analistas recuerdan que la confianza financiera depende de que las promesas se traduzcan en decisiones concretas una vez inicie el nuevo gobierno el próximo 7 de agosto.
La sostenibilidad del fortalecimiento del peso estará ligada a la capacidad del Ejecutivo para reducir el déficit fiscal, mantener reglas claras para la inversión, recuperar el crecimiento económico y preservar la independencia del Banco de la República.
Un cambio de expectativas que aún deberá consolidarse
La caída del dólar refleja, por ahora, un voto de confianza de los mercados hacia el rumbo económico que podría adoptar Colombia bajo la administración de Abelardo De la Espriella. Sin embargo, la historia económica demuestra que las expectativas, por sí solas, no garantizan estabilidad permanente.
El comportamiento de la tasa de cambio durante los próximos meses dependerá de que las señales de disciplina fiscal, seguridad jurídica y crecimiento económico se traduzcan en políticas efectivas. Solo entonces el fortalecimiento del peso colombiano podrá consolidarse como una tendencia de largo plazo y no como una reacción temporal del mercado frente al cambio político.
