La compañía barranquillera ofreció $5.000 millones en ventanas y otros $1.000 millones en efectivo para apoyar a las familias afectadas. La iniciativa llega después del llamado del presidente Abelardo de la Espriella al sector privado para participar en la reconstrucción de las zonas golpeadas por el sismo.
El anuncio fue realizado por el empresario barranquillero Christian Daes, CEO de la compañía, después del llamado del presidente Abelardo de la Espriella a los empresarios colombianos para respaldar la reconstrucción de los municipios afectados en cinco departamentos.
La propuesta contempla $5.000 millones en ventanas para viviendas que deban ser reparadas o reconstruidas y $1.000 millones en efectivo destinados al fondo creado para atender la emergencia.
“Tecnoglass se une y solidariza con nuestros compatriotas que hoy sufren por la pérdida de sus seres queridos”
manifestó Daes al anunciar el aporte.
El empresario agregó que la intención es contribuir a la recuperación de los bienes perdidos o averiados por las familias afectadas.
De la solidaridad empresarial a ladrillos, ventanas y hogares recuperados
El aporte tiene una particularidad: la mayor parte de los recursos ofrecidos no corresponde a dinero, sino a materiales directamente relacionados con la reconstrucción de viviendas.
Esto podría resultar especialmente relevante ante la dimensión de los daños reportados hasta ahora.
Según el balance del Gobierno a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el terremoto dejó 65.841 viviendas averiadas y 10.677 destruidas, además de 127 edificaciones colapsadas.
En ese escenario, los $5.000 millones ofrecidos en ventanas podrían destinarse directamente a hogares que necesiten reparación o reconstrucción, aunque todavía deberá conocerse el mecanismo mediante el cual se distribuirá la donación y cuáles serán las comunidades beneficiadas.
El terremoto golpeó mucho más que las viviendas
La magnitud del desastre también puede observarse en la infraestructura pública afectada.
De acuerdo con las cifras suministradas por el Gobierno, se han reportado daños en 236 centros de salud, 2.136 establecimientos educativos y 1.168 centros comunitarios.
La infraestructura de transporte y servicios básicos tampoco salió indemne: aparecen afectados 198 tramos viales, 71 acueductos, 34 puentes vehiculares, 12 puentes peatonales y cinco aeropuertos.
Estas cifras muestran que el desafío no consiste únicamente en reconstruir casas. También será necesario recuperar colegios, hospitales, vías, sistemas de agua y otras instalaciones indispensables para que los municipios afectados puedan volver progresivamente a la normalidad.
El llamado de De la Espriella comienza a encontrar respuesta en el sector privado
El anuncio de Tecnoglass se produce después de que el presidente De la Espriella pidiera la participación del empresariado en el proceso de recuperación.
La respuesta de la compañía barranquillera abre una discusión importante sobre el papel que puede desempeñar el sector privado ante una emergencia de esta magnitud.
La reconstrucción requerirá recursos públicos considerables, pero la participación empresarial puede complementar la capacidad estatal mediante donaciones, materiales, maquinaria, logística, transporte y generación de empleo en los territorios afectados.
El desafío estará en garantizar que esos aportes se administren con transparencia y respondan a las necesidades identificadas técnicamente en cada municipio.
