Un informe del Instituto Evidencia Educativa advierte que cerca de 1,3 millones de menores en Colombia podrían no desarrollar una de las habilidades más importantes para su formación. Expertos piden acciones urgentes para evitar una crisis educativa de largo plazo.
Mientras el debate nacional suele concentrarse en reformas, presupuesto y discusiones políticas, una problemática de enorme impacto para el futuro del país avanza casi en silencio: miles de niños colombianos están creciendo sin adquirir las competencias básicas de lectura.
El más reciente informe del Instituto Evidencia Educativa revela una cifra que enciende las alarmas: uno de cada dos niños colombianos entre los 6 y los 8 años se encuentra en riesgo de no aprender a leer en la edad esperada.
La investigación estima que alrededor de 1,3 millones de estudiantes enfrentan esta situación, lo que compromete no solo su desempeño escolar, sino también sus oportunidades de desarrollo personal y profesional en el futuro.
Un problema que va más allá de la asistencia a clases
Durante una entrevista con Extra Noticias, Romina Durán, directora de Evaluación de la Calidad Educativa del Instituto Evidencia Educativa, explicó que el estudio fue construido con información oficial de gobiernos, evaluaciones internacionales y organismos multilaterales.
El informe no solo identifica a los niños que llegan a los 10 años sin saber leer, sino también a quienes presentan un alto riesgo de no alcanzar esa habilidad si no reciben acompañamiento oportuno.
Uno de los hallazgos más preocupantes es que el problema no afecta únicamente a quienes están fuera del sistema escolar. Una proporción importante corresponde a estudiantes que asisten regularmente a clases, pero que no están aprendiendo al ritmo esperado.
Esto evidencia que garantizar la matrícula no es suficiente si el sistema educativo no logra asegurar aprendizajes efectivos dentro del aula.
Colombia, entre los países con mayor riesgo
El estudio analizó seis países de América Latina y concluyó que más de diez millones de niños entre los 6 y los 8 años están en riesgo de no consolidar la lectura.
Colombia aparece junto con Argentina entre las naciones con mayor incidencia proporcional, ya que más del 50 % de los menores evaluados podrían no alcanzar los niveles esperados de alfabetización durante los primeros años de primaria.
Para los investigadores, aprender a leer en esta etapa constituye la base sobre la cual se construye todo el proceso educativo. Cuando esa habilidad no se desarrolla a tiempo, aumentan las dificultades para comprender textos, resolver problemas matemáticos y avanzar en otras áreas del conocimiento.
Un desafío que exige respuestas
El informe plantea que enfrentar esta situación requiere una acción coordinada entre las autoridades educativas, las instituciones escolares, las familias y las organizaciones que trabajan por la calidad de la educación.
Entre las recomendaciones figuran fortalecer los programas de alfabetización inicial, implementar sistemas de seguimiento para detectar tempranamente a los estudiantes con dificultades y ofrecer apoyos específicos durante los primeros años de escolaridad.
Los expertos coinciden en que intervenir a tiempo resulta mucho más efectivo que intentar corregir los rezagos cuando los estudiantes ya han avanzado varios grados.
El futuro del país también se construye en las aulas
Las cifras presentadas por el Instituto Evidencia Educativa representan un llamado de atención para quienes diseñan y ejecutan la política pública en educación.
Garantizar que los niños aprendan a leer no es únicamente una meta académica; es una condición indispensable para reducir la desigualdad, mejorar la productividad y ampliar las oportunidades de millones de colombianos.
Más allá de las diferencias políticas, el reto consiste en asegurar que cada niño tenga acceso a una educación de calidad que le permita desarrollar plenamente su potencial. La alfabetización temprana es uno de los pilares sobre los que se construye ese objetivo.
