Los trabajadores recibirán un mayor pago por laborar domingos y festivos, mientras las empresas deberán adaptarse a la reducción definitiva de la jornada laboral sin disminuir salarios.
La implementación gradual de la reforma laboral continúa avanzando en Colombia. Desde el 1 de julio de 2026 comenzó a regir un nuevo incremento en el recargo por trabajar durante domingos y días festivos, que pasó del 80 % al 90 %, mientras que el próximo 15 de julio entrará en vigor otro de los cambios más importantes para empleadores y trabajadores: la reducción de la jornada máxima legal de 44 a 42 horas semanales.
Se trata de dos modificaciones que impactarán directamente la forma en que las empresas organizan sus jornadas de trabajo y la liquidación de la nómina en todo el país.
¿Cómo queda el recargo por trabajar domingos y festivos?
Con la entrada en vigencia de esta nueva etapa de la reforma laboral, quienes trabajen en un domingo o un día festivo tendrán derecho a un recargo equivalente al 90 % sobre el valor de la hora ordinaria, en lugar del 80 % que se venía pagando.
El aumento hace parte del cronograma gradual establecido por la reforma, que contempla que el recargo llegue al 100 % a partir de julio de 2027, equiparando completamente el valor del trabajo en días de descanso obligatorio.
Diferencia entre horas extras y recargos
Uno de los aspectos que más genera dudas entre trabajadores y empleadores es la diferencia entre horas extras y recargos laborales.
Las horas extras corresponden al tiempo trabajado por encima de la jornada ordinaria o del límite máximo permitido por la ley.
Los recargos, en cambio, son pagos adicionales que recibe un trabajador por desempeñar sus funciones en condiciones especiales, como:
- Trabajo nocturno.
- Trabajo en domingos.
- Trabajo en días festivos.
Por ahora, los demás porcentajes establecidos por la legislación laboral permanecen sin cambios:
- Recargo nocturno: 35 %.
- Hora extra diurna: 25 %.
- Hora extra nocturna: 75 %.
El 15 de julio comienza oficialmente la jornada laboral de 42 horas
Otro de los cambios más relevantes llegará el 15 de julio de 2026, cuando finalizará la implementación gradual establecida por la Ley 2101 de 2021.
Desde esa fecha, la jornada máxima legal ordinaria en Colombia será de 42 horas semanales, dos horas menos frente al régimen vigente hasta ahora.
La reducción no implica disminución en:
- El salario.
- Las prestaciones sociales.
- El valor de la hora ordinaria de trabajo.
- Los derechos laborales adquiridos.
En otras palabras, los trabajadores laborarán menos horas semanales sin que ello afecte su remuneración.
Empresas deberán reorganizar turnos y horarios
La reducción de la jornada representa un reto operativo para miles de empresas.
Laura Pérez, abogada especialista en derecho laboral y seguridad social de Scola Abogados, explicó que las organizaciones deberán fortalecer la planeación de turnos para evitar errores en la liquidación de horas extras y recargos.
Según la experta, una mala implementación podría derivar en:
- Reclamaciones por pagos incorrectos.
- Procesos judiciales laborales.
- Investigaciones del Ministerio del Trabajo.
- Sanciones administrativas.
- Incremento en los costos laborales por liquidaciones erróneas.
Pérez señaló que la reducción de la jornada debe asumirse como un proceso de cumplimiento normativo y no únicamente como un ajuste administrativo.
¿Cómo deben prepararse las empresas?
Especialistas recomiendan que las compañías revisen desde ahora sus esquemas de operación para cumplir con la nueva legislación.
Entre las principales acciones están:
- Rediseñar los turnos de trabajo.
- Revisar la distribución de cargas laborales.
- Identificar procesos críticos.
- Automatizar tareas cuando sea posible.
- Capacitar a los equipos encargados de nómina y talento humano.
Una correcta planificación permitirá cumplir con la normativa sin afectar la productividad ni incrementar innecesariamente los costos laborales.
¿Qué significa este cambio para los trabajadores?
Para los trabajadores colombianos, la reforma representa una mejora gradual en las condiciones laborales.
El aumento del recargo dominical incrementa la remuneración de quienes laboran durante sus días de descanso obligatorio, mientras que la reducción definitiva de la jornada busca mejorar el equilibrio entre la vida laboral y personal sin afectar los ingresos.
No obstante, expertos coinciden en que el éxito de estas medidas dependerá de la capacidad de las empresas para adaptarse a las nuevas reglas y de la vigilancia de las autoridades para garantizar su cumplimiento.
